Las autoridades federales y socios privados, incluido CrowdStrike, participaron en una operación para contrarrestar un malware vinculado al robo de criptoactivos. Según la breve descripción de Cointelegraph, el programa desvió aproximadamente 150 000 dólares en criptomonedas durante los últimos ocho años.

Para el mercado, esto es principalmente una señal de la interacción entre las fuerzas del orden y las empresas privadas en la investigación de robos de criptomonedas. Sin embargo, solo se dispone de un sinopsis de metadatos de la publicación, por lo que los detalles de la operación, la escala de la infraestructura afectada y su resultado final son desconocidos.