Según los datos del blog de Elliptic, el stablecoin A7A5, vinculado al rublo ruso y emitido en Kirguistán con el apoyo de un banco estatal ruso sancionado, fue creado para eludir las restricciones financieras. En su primer año de existencia, más de 100il millones de dólares circularon a través de él, lo que confirmó su eficacia inicial.

Sin embargo, la situación ha cambiado drásticamente: la publicación señala que el volumen de transacciones cayó un 96% y el único exchange significativo que operaba con este activo ha cesado sus actividades. La causa de esta caída fueron las sanciones coordinadas por parte de EE. UU., Reino Unido y la Unión Europea.

Los analistas de Elliptic enfatizan que la presión no se ejerció mediante la desconexión técnica de la red, sino a través del análisis de blockchain, lo que permitió a los reguladores asfixiar un token que originalmente se consideraba imposible de detener.