Los mineros públicos de Bitcoin han reducido su hashrate en un 13,4%, según informa Cointelegraph. Simultáneamente, un grupo menor de empresas mineras continúa expandiendo su capacidad para Bitcoin.

Según el sinopsis de la fuente, la inteligencia artificial y la computación de alto rendimiento están transformando la economía de la minería: los operadores están reorientando la energía eléctrica y las ubicaciones de los centros de datos hacia estas nuevas áreas.

Esto es relevante porque las empresas mineras, al parecer, evalúan cada vez más la infraestructura no solo por su capacidad para sostener la red Bitcoin, sino también por los ingresos generados por la IA y la HPC. La fuente no revela qué empresas específicas han modificado su hashrate ni cuál es la magnitud de esta reorientación.

La próxima señal será la publicación de datos más detallados sobre la distribución de la capacidad y los ingresos entre la minería de Bitcoin, la IA y la HPC. Por ahora, solo se dispone del sinopsis de una fuente independiente, por lo que las conclusiones sobre el efecto a largo plazo siguen siendo limitadas.