Según datos de CoinDesk, los coleccionistas gastan millones en cartas comerciales de Pokémon, mientras que los startups blockchain convierten las cartas físicas en activos digitales.

Sin embargo, para este mercado no es suficiente lanzar una representación digital de una carta. Los startups aún deben crear una liquidez comparable a la de las plataformas comerciales establecidas.

La relevancia de este tema radica en el intento de unir objetos de colección físicos con el comercio digital. La transferencia de valor, la autenticidad de los activos y el interés de los compradores siguen siendo cuestiones que el material original no revela.