Según Cointelegraph, un antiguo participante temprano anónimo de la ecosistema de Bitcoin envió 20 BTC a un custodio, luego los recibió de vuelta y quemó intencionalmente las monedas. La fuente estima este volumen en aproximadamente 1 millones de dólares.

La pregunta principal es por qué se llevó a cabo la quema después de la devolución de los fondos. En el material proporcionado no hay explicación del motivo, de la identidad del participante o de los detalles técnicos de la operación.

La historia es importante como un raro ejemplo de retirada irrecuperable de Bitcoin de circulación, sin embargo la verificación está limitada al resumen de una publicación; no hay verificación independiente ni declaraciones primarias en el paquete.