En un artículo publicado por Trail of Bits, se indica que la métrica de cobertura de código puede ser peligrosa, ya que no verifica la funcionalidad, sino que solo mide la ejecución del código. Esto puede provocar que partes críticas del software permanezcan sin probar, lo que representa una amenaza grave para la seguridad.

Las pruebas de mutación revelaron una vulnerabilidad crítica en el protocolo Arkis que podría haber permitido a los atacantes sustraer fondos. Esta vulnerabilidad pasó desapercibida al utilizar las métricas tradicionales de cobertura de código, lo que subraya la importancia de aplicar métodos de prueba más avanzados para garantizar la seguridad del software.