En México se incautaron 300 equipos para la minería de criptomonedas conectados a una central hidroeléctrica. Los peritos forenses están determinando quién pagó el equipo; no se descarta la versión sobre el lavado de dinero.

La relevancia del caso radica en el uso de infraestructura energética para la minería de criptomonedas y las posibles violaciones financieras. Sin embargo, la única fuente disponible sigue siendo un reporte independiente de Decrypt, presentado como un breve sinopsis de metadatos y no como el texto completo de una investigación.

Aún no se informa dónde se ubicaba exactamente la central, a quién pertenecía el equipo ni qué cargos se han presentado. La próxima señal importante serán los datos sobre los propietarios de los equipos y los resultados oficiales de la auditoría financiera.