La policía de Hong Kong informó sobre un incidente importante en el que un agente de seguros perdió más de 3,3illones de dólares. La víctima fue objeto de una estafa romántica cuando los delincuentes la convencieron de invertir fondos a través de una aplicación de criptomonedas falsa.

El esquema de engaño se basó en la creación de relaciones de confianza en internet, tras lo cual se le ofreció a la víctima una oportunidad de inversión rentable pero ficticia. La aplicación instalada imitaba el funcionamiento de una plataforma de trading real, permitiendo a los estafadores controlar completamente los fondos transferidos.

Las fuerzas del orden clasificaron este caso como uno de los ataques financieros graves que utilizan ingeniería social para robar grandes sumas a profesionales del sector financiero.