En mayo de 2026, el protocolo Verus fue objeto de un ciberataque en el que los atacantes sustrajeron fondos por valor de 11,6illones de dólares. El objetivo del hackeo fue el puente entre cadenas que facilita la interacción entre las redes Verus y Ethereum.

La información sobre el incidente y sus detalles fue proporcionada por la empresa Halborn Security Research en su análisis especializado de lo ocurrido. La fuente señala la naturaleza dirigida del ataque específicamente contra la infraestructura del puente.

Este incidente subraya la vulnerabilidad de los mecanismos de interacción entre redes, que a menudo se convierten en objetivos prioritarios para los hackers debido a la concentración de liquidez.