El miembro del Consejo Ejecutivo del Banco Central Europeo, Piero Cipollone, emitió una advertencia sobre los riesgos que las stablecoins representan para el sistema bancario tradicional. Según el informe, identificó tres niveles de amenazas a las que se enfrentan los bancos debido al aumento de la popularidad de los pagos digitales.

Como respuesta a estos desafíos, Cipollone posicionó el proyecto del euro digital no simplemente como una alternativa, sino como la única solución estructural posible al problema. Su declaración subraya la preocupación del regulador por la posible fuga de depósitos desde los bancos comerciales hacia activos digitales privados.

Esta postura refleja la creciente tensión entre el desarrollo del sector privado de criptomonedas y el esfuerzo de los bancos centrales por mantener el control sobre la masa monetaria y la estabilidad del sistema financiero europeo.