Según los datos del informe de la empresa Hacken, publicados en los medios, los inversores institucionales están cambiando su enfoque para verificar la fiabilidad de los proyectos cripto. Las auditorías de código puntuales tradicionales están perdiendo su estatus como principal señal de confianza ante el aumento de incidentes.

La causa principal de las pérdidas en el sector se identifica como fallos operativos, y no vulnerabilidades de software. En respuesta a esto, la debida diligencia se desplaza hacia la monitorización constante de los sistemas, el reforzamiento del control sobre los firmantes de transacciones y la preparación de planes de acción para situaciones de emergencia.

Esta revisión de las estrategias de seguridad refleja la comprensión de que una verificación estática del código no es capaz de prevenir errores humanos o la compromiso de claves de acceso en tiempo real.