Bitcoin y otras criptomonedas, junto con el mercado bursátil de EE. UU., continuaron su ascenso, ignorando efectivamente las noticias sobre la escalada del conflicto militar entre EE. UU. e Irán. El precio de la moneda digital se acercó a su valor máximo en las últimas siete semanas, a pesar del tenso entorno internacional.

Los inversores tampoco reaccionaron con pánico ante los anuncios de planes para introducir nuevos aranceles comerciales del 10% antes de finales de mes. En lugar de la volatilidad o caída esperadas, el mercado mostró confianza, continuando su movimiento al alza.

Esta reacción indica que, en este momento, los participantes del mercado se están centrando en otros factores, considerando los riesgos geopolíticos y comerciales actuales como secundarios o ya incorporados en los precios de los activos.